00 Julio 2013, ¿Qué es La Loboteca?
¿QUÉ ES LA LOBOTECA?
SEXO en mayúsculas y en negrita es una palabra que, según recientes estudios de la Universidad de Toronto, ayuda a que el lector pose sus pupilas sobre un texto no necesariamente interesante. Tras este comienzo sutil y casi imperceptible para el ojo humano (a no ser por la explicación ofrecida, que desenmaraña todo el misterio) les comento de qué va todo esto.
Le he dado muchas vueltas a esta presentación y me han surgido muchas dudas sobre de qué hablar, sobre qué palabras escoger, por dónde empezar., etc. La caligrafía dejó de preocuparme rato después de estar escribiendo en mi PC.
Como les iba diciendo antes de que me interrumpiera, la historia de La Loboteca comenzó gracias a la brillante idea de un grupo de personas de un número aproximado a uno, que decidieron crear una revista canaria de humor, para que los habitantes con menos de tres brazos de la isla de Gran Canaria pasaran un rato de risas y fiestas. Sí, ya se que el avispado lector (damos por hecho que si ha adquirido su ejemplar de La Loboteca es que lo es) se estará preguntando qué tipo de humor se encontrará en esta revista. ¿Humor bizarro? ¿absurdo? ¿ácido? ¿irónico? ¿surrealista? ¿negro? ¿humor fino? ¿quizás humor escatológico? ¿humor neozelandés? ¿chorradas? La respuesta es sí.
En esos momentos, otra duda me asaltó (me robó todo el dinero y huyó – ba dúm tshhhhhh- un gag inevitable): ¿sobre qué debería escribir en esta presentación? Finalmente, llegué a la conclusión de que debería ser algo así como una introducción al corazón de la revista: en qué consiste, cuál es su finalidad, cuáles son sus ambiciones, qué producto ofrece a los lectores, etc. Lo típico y tal. SEXO.
Pues vamos a ello: la principal ambición y/o finalidad de La Loboteca es que el lector se divierta y pase un rato entretenido, así de simple. Y probablemente el afortunado poseedor de un ejemplar de nuestra revista sea uno de esos trabajadores que se caga en la puta madre de difiere ligeramente de la manera de pensar de algunos políticos, y del mundo que le rodea en general. Por lo tanto, La Loboteca le ofrece una vía de escape, otra forma de ver el mundo, un humor en modo surrealista y absurdo gracias al cual puede olvidar las penurias sociales a las que nos somete esta “democracia”. Y es por eso que pretendemos que La Loboteca sea un pequeño paréntesis espacio-temporal en medio de cazadores de elefantes, esposas que pretenden desconocer lo que traman sus maridos, timadores, ladrones que en otro tiempo jugaron al balonmano, antiabortistas, homófobos, racistas, tertulianos del corazón y gente muy rubia pero con las cejas negras.
Como podrá observar, La Loboteca no se handa con chiquitas. La Loboteca tiene una personalidad tal que hemos permitido que el lector se burle de nuestro analfabetismo durante nada menos que dos líneas, al escribir el verbo andar con h. ¿Cómo se le ha quedado el cuerpo? Pues supongo que igual que antes de comenzar a leer esto. La Loboteca no le cambia el cuerpo a nadie, aunque podría darse el caso de que mientras hubiera estado leyendo la revista alguien le seccionara un brazo con una catana. En tal caso sí que se hubiera notado una diferencia al pasar de tener dos brazos a sólo uno. SEXO.
¿Que qué le ofrece La Loboteca? A pesar de que nadie lo haya preguntado, responderé encantado. La Loboteca le ofrece un producto de dudosa calidad que usted, el lector, deberá valorar por sí mismo. Esta genial aunque mediocre publicación ofrece contenidos variados: música, televisión, cine, entrevistas, viñetas, relatos cortos, horóscopo, cartas al director, anuncios por palabras, etc, pero no incluye, ni de lejos, contenidos relacionados con bañeras, funerarias, gente con patillas muy largas o quitamanchas. Puede pensar que es una bazofia o, por el contrario, puede pensar que es una puta mierda, pero de lo que sí que estamos seguros es de que La Loboteca no dejará indiferente a nadie. A no ser que deje indiferente a alguien. Pero si no sucede eso, no dejará indiferente a nadie.
El mundo tal y como lo conocíamos ha dejado de existir, La Loboteca ya está aquí….