2 junio, 2026

04 Noviembre 2013, Ahhhh, la tv

AHHHH, LA TV Buenas tardes, queridos lectores. Ya hace cinco meses que nació La Loboteca....

AHHHH, LA TV

Buenas tardes, queridos lectores. Ya hace cinco meses que nació La Loboteca. ¿Quién lo hubiera dicho?. Bueno, yo lo hubiera dicho, tampoco es para tanto que una revista llegue a su quinto número.

 

Y en este número voy a hablar de la tv, esa caja mágica de la cual brotan imágenes tales como documentales de animales (siempre líderes de audiencia), telediarios con noticias hábilmente seleccionadas, programas deportivos distractores de masas, películas (o, en su defecto, filmaciones de Kevin Costner o Nicolas Cage), concursos, música (si es de los 40 principales, calidad asegurada), etc…

Entre la numerosa oferta de canales, encontramos el único entre muchos que únicamente ofrece programación cultural, de verdadera calidad: Tele5, con sus realities y sus programas del corazón.

Estos programas han progresado de manera impresionante en nuestra sociedad, hasta el punto de introducirse dentro de ella y que todo el mundo lo vea como algo normal, como Alien: el octavo pasajero, o como las cucarachas. Si se produjera una explosión nuclear, sólo sobrevivirían las cucarachas y los programas de Tele5.

Lo que está claro es que la mayoría no puede equivocarse (solo hay que recordar las últimas elecciones), ya que dicho canal es el más visto en España.

Y, ya que los había mencionado antes, me gustaría adentrarme en el maravilloso mundo de los documentales de animales, de los que citaré unos cuantos ejemplos:

Sálvame – Documental de exquisito gusto donde una manada de seres que gritan mucho intentan saber todo sobre lo que hacen en sus vidas privadas unas personas más conocidas y admiradas que ellos.

Mujeres, hombres y viceversa – Documental en el cual unas formas de vida son introducidas en lugares llamados gimnasios, y no salen de allí hasta que son enviados al programa. Una vez allí, emiten sonidos a modo de ritual de apareamiento para que las hembras, llevadas al plató desde tiendas de ropa, intenten copular con ellos.

¿Quién quiere casarse con mi hijo? – Un grupo de chicos vírgenes y con relación enfermiza con sus madres pretenden tener sexo con alguna persona viva.

Gran hermano – El documental más veterano. Experimento de una manada de individuos grotescos en un mismo ecosistema durante un tiempo determinado.

La Loboteca, una revista adelantada a su tiempo, se atreve a pronosticar por donde irán las propuestas para los próximos realities de nuestras tvs. Todo sea por la pasta:

¿Quién quiere casarse con mi hijo yonki? – Un grupo de chicos drogadictos que no son vírgenes, aunque probablemente no lo sepan, buscan pareja, con la inestimable colaboración de sus madres, también adictas a cualquier tipo de sustancia. Las chicas que van al programa no lo saben. Los chicos, además, intentarán arrastrar a las chicas al mundo de las drogas. Puro entretenimiento.

Mujeres, hombres y animales. – Desternillante concurso en el que varios machos de dudosa capacidad cerebral intentarán cortejar a varias damiselas con poco que perder. Si no lo consiguen, siempre tendrían la posibilidad de fornicar en directo y ante las cámaras con un animal de granja a elegir por el público. Para pasar en familia las noches de los lunes ante la pequeña pantalla.

Sálvame – Un grupo de «periodistas» del corazón protagonizará este show en el que los espectadores participarán aportando pruebas de comportamientos sospechosos, delictivos e indecorosos de los protagonistas. A su vez, éstos podrán aportar datos vergonzosos de sus compañeros, con lo cual los ganadores se librarán de que sus vergüenzas salgan a la luz. Un programa que promete.

Gran hermano infantil – Niños de diferentes estratos sociales y culturales se irán a vivir a una casa. Conforme pasa el tiempo, se les irá administrando menos comida, menos comodidades, menos horas de sueño, anfetaminas, armas blancas, y lo que pueda surgir. Ideal para las noches de los jueves.

Convento cinco estrellas – En un convento alejado de las grandes urbes, cinco sacerdotes recibirán a cinco niños, para ejercer de tutores y guiarles por el buen camino. Repleto de cámaras ocultas, creerán que únicamente se les filmará en el comedor y en la sala de estudios. Pero no. Audiencia asegurada para los sábados.

Probablemente estos programas, y otros peores (si eso es posible) proporcionarán grandes beneficios a esas empresas que sí que saben lo que los espectadores demandan. La Loboteca no se hace responsable.

                                                                                   

                       Dingo Wollobolf

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